No olviden leer la primera y la segunda parte de Recorriendo Querétaro De Noche.

El tercer y últimio día de nuestra estancia en Querétaro para empezar sabroso el día, nos levantamos a las 6:30 de la mañana porque había que estar en Fincas Vai a las 9 de la mañana, al bajar al área de alimentos, vi todo lleno de humo y olía demasiado a quemado, al preguntar me enteré que alguien usó de más el tostador de pan y había sacado carbones de pan bimbo, pinche gente.

Después del desayuno acompañado con el delicioso aroma, hicimos check up out en el hotel porque era nuestro último día, subimos nuestras cosas al autobús y es aquí donde casi dejo mi iPod shuffle tirado en el área de alimentos del hotel, yo estaba practicamente acomodado en el camión y al querer escuchar música, oh sorpresa! ya no traía el ipod, después de una intensa bajada de presión y una búsqueda con lupa por todo el hotel, afortunadamente lo encontré, y después nos fuimos a la finca de los quesos.

En fincas vai nos mostraron el área que tienen destinada para todos sus animales, tienen caballos, vacas, ovejas, gansos, gallinas y quién sabe cuanto animal de más, nos explicaron de qué forma tratan a todos sus animales, como los ordeñan, su alimento y otras características que sinceramente no me acuerdo, para qué mentirles? después un tipo nos mostró la forma de preparar un queso de manera artesanal totalmente a mano, es una labor muy laboriosa que requiere de mucha paciencia y amor al arte, de veras. En seguida pasamos al sótano de los quesos donde nos mostraron unos quesos que están madurados y nos contaron la historia de cómo supuestamete se inventó el queso, muy interesante. Después de estar encerrados como por 15 minutos, pasamos a la mejor parte del recorrido, la degustación de 4 quesos: manchego, provolone, panela con chipotle y el cuarto (sigh, ustedes disculparán amables lectores) no me acuerdo, si alguien lee esto y se acuerda cómo se llama el queso que tenía nuez, que me diga y arreglo esto. De los 4 que nos dieron, sólo me gustaron el provolone, que tenía un sabor y olor ahumados como a ceniza y el manchego, y cómo no, compré uno de cada uno.

Bien, aquí terminó el recorrido por fincas vai, después de un día de alegatos y discusiones, todos quedamos de acuerdo en que queríamos ir a Guanajuato, estaba como a 1 hora de viaje, así  pues, nos dispusimos a viajar, y al llegar a León, una bola de antisociales decidieron quedarse ahí a lelear y comprar zapatos, pues, hay algo mas ahí? yo, junto con unos amigos nos fuimos al mero Guanajuato. Lo primero que decidimos hacer fue ir al mercado Hidalgo por algo de comer y optamos por comernos unas tortas de carnitas con salsa roja, bastantes buenas, hasta que nos dimos cuenta que el muy hijo de la chingada que las vendía, así como cortaba la carne, agarraba el dinero para cobrar; amigo, si estás leyendo esto, no mames!!, después de comer, lo primero que decidimos visitar fue la alhóndiga de granaditas, donde nos contaron la historia de la independencia y del edificio, aquí aprovechamos para tomar fotos, echar un par de chistes gráficos y aprovechar para ir al museo iconográfico del Quijote (que, sinceramente era el único lugar al que yo quería ir) pero antes de esto, tuve que esperar a unos amigos que fueron a la casa de Diego Rivera, para que al salir me dijeran que ellos se regresarían al camión, así que los que quedamos sí nos fuimos al museo del Quijote, y he de decir que está bastante genial, las obras que allí se exhiben además de libros traducidos a varios idiomas es una vista bastante hermosa (snif..) y un lugar al que totalmente vale la pena ir.

Después de muchos corajes, museos recorridos y sólo $100 pesos en la bolsa decidimos que era hora de, cansados y con hambre,

regresar al camión, no sin antes pasar por una ración de tortas de carnitas para cenar (les dije que costaban $15 pesos?) al reposar la comida, vimos en una cancha de fútbol a unos niños que estaban jugando y les preguntamos si querían jugar la reta, como nos rechazaron, juntamos lo que todos traíamos, y fuimos, enojados a comprar un balón para jugar, desafortunadamente el físico ya no es como antes, y la reta nos duró sólo 10 minutos, puesto que acabamos todos bofeados, casi sacando las tortas y a pesar del frío, estábamos sudando y hasta la madre de cansados, ahora si, regresamos al autobús a esperar que se hiciera hora para regresarnos.

Aproximadamente a la 1:00 am partimos de regreso a Vallarta, el camino se me hizo bastante largo (no, la verdad me lo aventé dormido) y alrededor de las 10:00 am llegamos a la escuela y así dar por terminado este emocionante viaje Querétaro – Guanajuato que me deja muchas bonitas experiencias y conocimientos acerca de la producción de vinos, fabricación de quesos, y el Quijote.

P.S. No olviden pasarse por el set de flickr donde tengo unas poquitas fotos, espero que les gusten.