Como seguramente ya se habrán dado cuenta puesto que lo grité a los 4 vientos la semana pasada me fui a Querétaro, todo esto debido a un viaje de estudios (así se le llaman ahora, a mí me culpen) para conocer un par de viñedos nacionales y una finca de quesos donde allí mismo fabrican y comercializan su producto, aquí mi historia.

Día 1

El miércoles 11 salimos de la escuela alrededor de las 11 de la noche, la verdad es que el viaje no se me hizo tan pesado, a pesar de que los asientos en el camión son cómodos, es demasiado difícil dormir, pero como pude me acomodé y llegamos casi a las 9:00 am al hotel en Querétaro, lo primero que hicimos unos amigos y yo después de instalarnos en nuestras habitaciones fue ir a buscar algo de desayunar, en el centro encontramos (o mas bien, nos encontró) un restaurante que se veía mas o menos bonito, y decidimos desayunar ahí porque se veía como que la comida era mas bien típica, qué ilusos fuimos, conocen vips? pues mas pobre y con la comida de la misma calidad, me dieron gato por liebre.

Después del desayuno teníamos que regresar al hotel ya que visitaríamos el primer viñedo del itinerario, a las 11:30 partimos rumbo a las Cavas Freixenet de México, aquí nos dieron un video introductorio de la historia, producción y demás aspectos interesante de las cavas, después nos dieron un recorrido por las fábricas de producción, así como por las cavas donde almacenan y envejecen los vinos, esta última parte es bastante impresionante la cantidad de vinos y las características de las cavas, ya que por lo general son frías y semi obscuras, esto para no echar a perder los vinos y ayudarlos a envejecer de forma correcta. Al salir de las cavas nos mostraron el proceso final de etiquetado, llenado de cajas y almacenamiento una vez que están en lotes listos para su envío. Aquí compré un par de souvenirs para mi papá y un amigo y entre unos amigos y yo compramos un par de botellas de vino espumoso para ponernos ebrios en el hotel probarlo en el hotel y pasar un rato agradable.

Al terminar la visita de Freixenet, tuvimos un pequeño detour: nos fuimos a comer al pueblo mágico de la peña de bernal,

supongo que la comida de ahí eran las gorditas, porque había como 5 locales donde vendían lo mismo, así que decidimos caerle a una señora y comer gorditas..no me gustaron, los guisos estaban sin sabor y de no ser por la salsa, hubieran estado incomibles (será que me estoy quejando mucho de la comida?) y aquí, claro también compré un par de cositas para alguien que quiero mucho. Regresamos al hotel sólo para dejar lo que habíamos comprado y conocer Querétaro de noche, la verdad que no cambia mucho, sólo está oscuro y con las luces encendidas al llegar al centro nos pusimos a recorrer como 3 plazas que están casi juntas, una con una cuadra de separación de la otra (y donde hay wifi gratis! estás leyendo esto bravo? pon wifi en la calle cabrón!!) al terminar de recorrer las plazas caímos en un local de tacos a $4.50 cada uno!! ya se imaginarán como sabían y de la calidad que eran, al final nos juntamos todos los que habíamos ido al centro y, después de comprar mas cosas nos regresamos al hotel. Y aquí termina el día 1.