A estas alturas seguro ya les dije que tengo un nuevo trabajo, la verdad es que es un trabajo diferente a los que he tenido anteriormente, estoy trabajando en una empresa que se encarga de fabricar banderas para restaurantes, hoteles, etc. de esas que se ponen afuera de los negocios (como la de México, EUA, Canadá) y hoy fue mi primer día en mi nuevo trabajo.

Primero pasé a las oficinas, pues mi jefe me había dicho que primero iríamos a las oficinas centrales para conocer a las muchachas que trabajan allá, pero casualmente le salió un imprevisto, así que me tuve que ir a la calle a empezarle a chingar. Tenía todo listo: muestras, imágenes, lista de precios y una acitud que, por ser el primer día, estaba por los cielos, así que mas que dispuesto, me lancé a la calle con la firme intención de vender banderas. El primer lugar que vi y que tenía unas banderas horribles y casi cayéndose de viejas era, cómo no, un bar gay, al principio dudé mucho entrar, pese a que estaba cerrado y no había clientes (clientas?) no estaba muy seguro de si aventurarme a entrar a tan colorido lugar, pero me dije a mí mismo, qué carajo, si quiero vender, me tengo que arriesgar así que antes de arrepentirme me dispusé a subir las escaleras y al llegar (y para mis sorpresa) el bar era como cualquier otro bar, no era ni muy colorido, ni muy cargado de rosa y había sólo un tipo que con su inglés español cucho, me inició una conversación mas o menos así:

Gringo: Oh, estamous cerradous.

Yo: Ah no se preocupe, yo sé…aquí choro mareador sobre las banderas

Gringo: Ah muy bien! el jefe no está ahorita, pero yo le daré esto a él (refiriéndose a la tarjeta del negocio que le di)

Yo: Ah, ok! muchas gracias entonces

Después de esto le pregunté cuando puedo encontrar al dichoso jefe, me dijo que él estaba desde las 10:00 pm en el bar y que si podía ir el sábado…es hora que me la sigo pensando si regresar al bar. Después de haber superado tan difícil prueba exitósamente me dirigí a seguir buscando posibles clientes, encontrándome con un café-restaurant que tenía 3 banderas afuera (ese no era gay) y me dirigí con el capitán de meseros y le platiqué sobre el negocio, le mostré unas fotos y la lista de precios, no sé si sea yo, pero a los dos que fui se mostraron muy interesados (será que me estaban dando el avión?) después de ir al restaurante me aventé una larga caminata de casi una hora en pleno centro de la ciudad, mis pies estaban empezando a resentir la caminata, pero inmediatamente vi un hotel con unas banderas todas rotas por fuera y decidí ir a platicar con el encargado, no duré ni 5 minutos cuando me dijeron que no y ya estaba caminando otra vez, y me la pasé caminando, viendo prospectos de posibles clientes, admirando la ciudad y aguantando el bendito calor que hace, ah sí, les dije que mis pies me estaban matando?

Al fin llegué a mi casa con 3 lugares visitados y un bar gay al que creo poder venderle un par de banderas, espero con el tiempo agarrar práctica y empezar a conocer gente para que me recomienden y expandir el negocio, para poder tener un trabajo mas o menos estable.

Y ese mis amigos, fue mi primer día de trabajo como vendedor de banderas