El martes fui a Tequila, Jalisco a visitar La Rojeña (o lo que yo llamo, la casa José Cuervo) y conocer el proceso de elaboración el tequila.

Salimos alrededor de las 6:00 am de Vallarta, por lo que estuvimos llegando a la planta a las 11:00 am, pero alguien no apuntó bien las instrucciones, así que, a pesar que ya estábamos en la fábrica (La Rojeña) tuvimos que regresar a los plantíos de Agave para comenzar con el tour de la preparación del sabroso tequila.

La vista en los campos de Agave es no menos que grandiosa, la tierra café hace un juego sorprendente con el color de las plantas, y todo se ve muy bien, estando aquí, un jimador nos mostró el proceso por el cual ellos jiman (valga la redundancia) un agave, para que quede solo la piña, que es lo importante.

Una vez terminada la estancia y la explicación del jimador, regresamos a La Rojeña, que es la fábrica a donde llegan las piña jimadas, y donde ocurre la magia se elabora el tequila.

Al llegar a la fábrica, la señorita que nos estaba dando el tour nos dio unas cofias y unas calcas para la ropa, para después mostrarnos un video sobre el tequila que allí hacen, esto antes de pasar a lo realmente interesante, y el motivo principal del viaje.

Ok, el video terminó, aquí viene lo bueno:

Primero nos mostraron las piñas que han sido jimadas y recolectadas de los campos, éstas entran a un horno para su cocción a altas temperaturas, una vez cocidas son pasadas a un triturador para…pues ya se imaginarán para que, de aquí es de donde se saca el aguamiel de las piñas y sale un tequila blanco, que está recién salido del horno (nunca mejor dicho) con 55 grados de alcohol, y como no, nos dieron una probadita, está realmente fuerte, mi garganta quedó resentida después de eso, pero estaba bueno.
Después pasamos a las barricas, el lugar donde (en barriles) tienen el tequila puro que ha salido para añejarlo durante el tiempo necesario según el tipo (blanco, añejo, reposado, etc.) esto es de 3 meses hasta 3 años, y aquí nos dieron a probar el famoso tequila tradicional y el reposado,  el tequila tradicional es muy suave y se disfruta mas que cualquier otro el reposado, por último y para terminar el recorrido, nos llevaron al bar de la fábrica para darnos una margarita con una mezcla que se prepara allí mismo y que claro, comercializan, la Margarita Mix.
Una vez terminado el tour por la fábrica, nos llevaron a comer a un patio propiedad de La Rojeña, allí nos ofrecieron unos tacos de variedad de comida mexicana (papas con chorizo, cochinita, frijoles, barbacoa de res..).

Terminamos y fuimos a la plaza, teníamos una hora para babosear en tequila conocer la plaza y regresar a la iglesia a las 4:00, por lo que estuvimos dando vueltas por el lugar, aquí pasó algo curioso, a un amigo le encargaron tequila con o de café, así que estuvo buscando por varios lugares, hasta que un señor de no muy buena pinta, sin decirle mucho le dijo “ven, por aquí” y se fue detrás de él en busca del dichoso líquido, hasta que se perdió de vista, yo realmente creí que lo secuestrarían, hasta que después de un rato regresó con nosotros con su botella de tequila cafeínado de café en la mano, así que él nos llevó a los demás a comprar el tequila y allí otros compañeros se hicieron de su botella.
Cuando se hizo hora, regresamos a la plaza para vernos con los demás compañeros y regresar a Vallarta, después del emocionante día conociendo la planta y un poco de la ciudad, Tequila.

Fue una experiencia realmente maravillosa, conocer el proceso de elaboración del tequila, no es nada fácil, desde la jimación que a vista se nota que es muy cansado, puesto que la Coa (con lo que cortan las pencas) es muy pesada, y estar en el sol haciendo el trabajo, hasta la fábrica donde todo es estrictamente higiénico y bien sistematizado, pues deben cumplir con estándares de calidad, los cuales ya tienen, y bien ganados.
Espero poder repetir ésta experiencia única en cualquier otra ocasión, si ustedes tienen la posibilidad de ir, no la rechacen, no se arrepentirán.